Los fantasmas y sus amigos
me visitan por las noches
contándome historias para dormirme.
Se camuflan entre pequeños orificios
que dejan las ranas a la hora
que dejan de croar
a medianoche, supongamos.
Los fantasmas se quitan la careta
y no dejan ser más que monstruos
que por las noches acechan
y te engañan
con caretas y algo nuevo.
Son pequeños, te conocen
pero más les conoces tu a ellos
ya que son como tú,
son tu reflejo:
todo aquello que no te atreves
por viejo.
me visitan por las noches
contándome historias para dormirme.
Se camuflan entre pequeños orificios
que dejan las ranas a la hora
que dejan de croar
a medianoche, supongamos.
Los fantasmas se quitan la careta
y no dejan ser más que monstruos
que por las noches acechan
y te engañan
con caretas y algo nuevo.
Son pequeños, te conocen
pero más les conoces tu a ellos
ya que son como tú,
son tu reflejo:
todo aquello que no te atreves
por viejo.