No es que no quiera no verte,
es justamente lo contrario.
Me muero por esas estúpidas ganas.
Rompería cien mil paredes de hierro con mis mejores sierras solo para encontrarte.
Para decirte un último adiós,
que nunca sería para siempre
y tampoco el último.
Pero, ¿Sabes qué?
Qué te den,
no quiero más ilusiones rotas
ni siquiera quiero tus putas palabras.
0 comentarios :
Publicar un comentario